Con una trayectoria destacada en la cultura mendocina y una vinculación profunda con la Fiesta Nacional de la Vendimia, Casares asumirá la dirección de la emblemática ceremonia que inaugurará los festejos vendimiales. En esta entrevista, compartió su experiencia y las expectativas que tiene para esta edición.
En su gran recorrido como actriz, directora y docente, Alicia Casares se ha consolidado como una figura clave de la vida cultural mendocina. Su experiencia en espectáculos tradicionales y su conocimiento profundo de las raíces culturales locales, sumado a su paso por producciones emblemáticas de la Fiesta Nacional de la Vendimia, la convierten en una apuesta segura para conducir un acto tan simbólico como la Bendición de los Frutos que se llevará a cabo el próximo viernes 27 de febrero de 2026.
Este acto que inaugura oficialmente los festejos vendimiales, es una ceremonia de profundo valor simbólico: reúne tradición, fe, gratitud por la cosecha y la participación de diversos credos. Bajo la dirección de Casares, la próxima edición aspira a renovar este ritual con respeto por sus raíces y una visión creativa que convoque a la comunidad mendocina.
De esta manera, Alicia Casares se prepara para asumir este desafío con un equipo de gran trayectoria. Bajo la mentoría y el trabajo conjunto de expertas como Vilma Vega -reconocida guionista de múltiples Vendimias Nacionales, departamentales y actos de la Bendición de los Frutos- y Mirta Barroso -con una destacada trayectoria en turismo y también guionista de la Fiesta Nacional de la Vendimia-, Casares contará con todas las herramientas y la experiencia necesaria. Esta colaboración le permitirá brindar una nueva y sorprendente versión de uno de los actos más tradicionales y emotivos de la provincia en 2026.
Vocación, identidad y celebración: la historia detrás de su celebración
En esta conversación, Alicia Casares analiza el rol de la dirección artística en eventos masivos, su vínculo afectivo con la Vendimia y los ejes conceptuales que marcarán su nueva propuesta en escena para la Bendición de los Frutos.
– ¿Qué representa Vendimia para usted?
– Vendimia es una parte esencial de mi vida artística. Me permitió conocer profundamente mi provincia, su paisaje, su historia y el mundo del vino. Gracias a ella aprendí a amar aún más a Mendoza. Representa, además, un enorme agradecimiento hacia todas las personas que me acompañaron en el camino artístico y hacia quienes resguardan la sabiduría de la tierra. Han sido algunos de los momentos más felices de mi vida, especialmente en 2019, cuando dirigí el Acto Central y compartí ese logro con mi hijo.
– ¿Cómo dio el salto de dirigir Vendimias departamentales al Acto Central?
– La gente me incentivaba. Yo había participado en Vendimia en múltiples roles: actriz, voz en off, guionista y directora. Con el tiempo, me fui sintiendo preparada para asumir un desafío mayor. Dirigir el Acto Central implica un liderazgo más complejo, pero desde lo artístico siempre mantuve el enfoque en el detalle. La clave estuvo en el trabajo en equipo y en el afecto compartido: cuando hay amor por lo que se hace, la fiesta se potencia.
– ¿Cómo se gestó “Tejido en tiempo de Vendimia”?
– Nació de una charla íntima con mi gran amiga Miriam Armentano, quien escribió el libreto. A lo largo de un año, fuimos construyendo el concepto artístico y la puesta en escena junto a un equipo muy comprometido. Siempre digo que estos mega espectáculos se sostienen desde lo colectivo: la dirección toma decisiones finales, pero la creación es compartida, sin ego artístico.
– ¿Cómo maneja la presión de coordinar un equipo tan grande?
– Con mucho respeto y confianza en cada integrante. Liderar es escuchar, decidir y avanzar sin demorar. Aunque el estrés es inevitable, el foco siempre está en construir en conjunto. Vendimia no es un proyecto individual: pertenece al bailarín, al técnico, al actor, al guionista y a todos los que la hacen posible.
– ¿Cómo se logra equilibrar las raíces mendocinas con un lenguaje y una visión más contemporánea, sin perder la identidad mendocina?
– Creo que la Vendimia debe conservar su esencia, pero también evolucionar con los tiempos. Mi aporte ha sido teatralizar las historias, dar más protagonismo a los actores y construir relatos escénicos que convivan con la danza. Me gusta entretejer lo tradicional con nuevas formas de narrar quiénes somos.
– ¿Qué significa para usted volver a dirigir la Bendición de los Frutos?
– Es un honor enorme. En los años en que fui Directora de Cultura de Godoy Cruz impulsé la primera Bendición ecuménica, y ver cómo se mantuvo me genera orgullo. Esta vez quiero profundizar en el sentido ritual: bendecir los frutos es agradecer la tierra y recordar que la agricultura cambió la historia humana al permitir que los pueblos se asentaran y crecieran. Me gustaría que, junto con mi equipo, logremos una ceremonia que celebre la unidad, la hermandad y que transmita un mensaje de paz.


