Mari Jaime, jefa de vestuario de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2026 detalla el trabajo creativo y logístico detrás de un diseño inédito, con más de 2.500 prendas nuevas, pensado para impactar tanto en el Teatro Griego Frank Romero Day como en la transmisión televisiva.
– ¿Cuál es tu rol dentro de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2026?
– Mi nombre es Mari Jaime, soy de Rivadavia y me desempeño como jefa de vestuario de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Mi trabajo consiste en diseñar los vestuarios que utilizarán los artistas en escena y coordinar a los colaboradores que llevan adelante esas ideas. En mi caso, soy la responsable del diseño del vestuario de la mayoría del elenco. Existe un sector específico destinado a los artistas principales, cuyo vestuario también está a cargo de mi equipo, pero el diseño general de la fiesta es mío.
– ¿Cómo describirías el vestuario de esta edición aniversario?
– El vestuario de esta Vendimia es realmente espectacular y muy colorido. Hay aspectos que no puedo detallar porque forman parte de la sorpresa, pero sí puedo decir que se trata de un vestuario que no se ha visto nunca antes en la Fiesta de la Vendimia y que seguramente va a generar un fuerte impacto. Se han realizado muchos diseños nuevos, con colores y combinaciones que no habían sido utilizados de esta manera, y estamos muy contentos con el trabajo que venimos desarrollando desde el 5 de enero.
– ¿Cuántas prendas se incorporan al vestuario general del espectáculo?
– En total, se incorporarán alrededor de 2.500 prendas nuevas, dentro de un vestuario general que alcanza aproximadamente las 9.000 prendas, ya que hay muchos cambios de vestuario a lo largo de la fiesta y distintos cuadros en los que los artistas se transforman. Esto implica que entre un 30 y un 40 por ciento del vestuario será completamente nuevo.
– ¿Cómo es tu participación durante las funciones y los ensayos finales?
– Durante la fiesta voy a estar ubicada entre el público, seguramente junto a Pablo, observando el desarrollo del espectáculo. También participaré de los ensayos finales, cuando los artistas comiencen a ensayar con vestuario, para verificar que lo que imaginé y diseñé se vea correctamente tanto en el escenario como en la transmisión televisiva. Siempre trabajamos pensando no solo en el público presente, sino también en lo que se ve a través de la pantalla, cuidando detalles que a veces solo se perciben en cámara.
– ¿Cómo fue el inicio del trabajo junto a Pablo Perri?
– Mi trabajo con Pablo comenzó en mayo, cuando me convocó y me contó la idea general de la obra. Acepté de inmediato y le propuse trabajar junto a mi hija Romina, que es mi asistente. Desde ese momento comenzamos a diseñar el vestuario, lo que nos permitió que, en el coloquio realizado hace unos días, no presentáramos bocetos, sino el vestuario terminado, en vivo y en directo. Eso fue muy bien recibido y muy aplaudido, lo que nos dio una enorme satisfacción.
– ¿Qué experiencia previa tenías en Vendimia antes de esta edición central?
– Si bien no había tenido experiencia previa en la Vendimia central, sí he trabajado durante muchos años en vendimias departamentales, especialmente en Rivadavia, y tengo una extensa trayectoria en el vestuario de reinas, particularmente en la zona Este. El vestuario de la Vendimia de Rivadavia del año pasado fue exclusivamente mío y el resultado fue muy positivo, lo que reafirmó mi manera de trabajar.
– ¿Dónde encontrás la inspiración para diseñar el vestuario vendimial?
– Mi inspiración está puesta en el público. He sido espectadora muchas veces y también he participado desde adentro de la Vendimia, por lo que conozco qué le gusta al público, al bailarín y al actor. Me interesan especialmente los diseños innovadores, aquellos que no se hayan visto nunca, siempre respetando la tradición, pero aportando renovación, que es algo que el público valora mucho.
– ¿Qué aspectos técnicos tenés en cuenta al momento de diseñar?
– En el diseño también sugiero materiales livianos, prácticos y rápidos de colocar, teniendo en cuenta que muchos artistas deben cambiarse en pocos minutos. Antes de comenzar a trabajar recorrí el área de vestuario, donde existe un stock muy importante de prendas de años anteriores, cuidadosamente conservadas. Seleccionamos muchas de esas prendas, las renovamos y las adaptamos, y a partir de allí incorporamos las ideas nuevas e innovadoras que queríamos sumar a esta Vendimia.
– ¿Qué representa para vos formar parte de los 90 años de la Vendimia?
– Creo que 90 cosechas de una misma cepa representa el punto más alto de un trabajo enorme que la Vendimia ha desarrollado a lo largo de estos 90 años. Mi objetivo es estar a la altura de esa historia, no decepcionar a nadie y aportar para que la fiesta sea un verdadero éxito. Haber sido parte de esta edición tan significativa es para mí algo verdaderamente maravilloso.
Con una mirada puesta en la innovación y el respeto por la tradición, el vestuario de 90 cosechas de una misma cepa se proyecta como uno de los grandes protagonistas del espectáculo central. El trabajo de Mari Jaime y su equipo no solo viste a los artistas, sino que acompaña el relato escénico y potencia la identidad de una Vendimia que celebra nueve décadas de historia y transformación.


